Son frecuentes los artículos de prensa centrados en la batalla entre el Papa Francisco y sus adversarios. A veces, los titulares alcanzan tonos épicos: “Guerra civil en el Vaticano: los conservadores luchan contra Francisco por el alma del catolicismo”, afirma The Guardian. Sin negar la existencia de controversia, un veterano corresponsal en el Vaticano aconseja algunas medidas para evitar la toxicidad de algunas posturas y fuentes referidas al Papa Francisco.

La actual crisis de la prensa no consiste, fundamentalmente, en el fracaso del modelo económico basado en una publicidad que “no funciona” en el mundo on line. Muchos pensamos que la crisis de fondo es de sentido: ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función social? Si es un negocio sin más, como todos, ¿por qué razón hay que protegerla? Si el objetivo es vender, ¿por qué se dice que la prensa es tan necesaria para la democracia?

No pocos ven la expresión “derecho a la vida” como algo opuesto a una causa progresista o feminista. Es una noticia  por eso que, según una investigación histórica publicada por la Oxford University Press, se descubra que el movimiento pro life nació en Estados Unidos vinculado a los grupos progresistas demócratas. El no nacido estaba junto al pobre y el débil.


La secularización está presente
en diversas dimensiones de la sociedad, como el ambiente intelectual, mediático, etc.,  pero el abad del monasterio de Montserrat, Josep María Soler,  se muestra “profundamente convencido de que las personas no están secularizadas”. Lo afirma en el documental ”Hem perdut l’oremus?” (“¿Hemos perdido el oremus?”, 30’), realizado para difundir el significado de la clase de religión en los colegios de Cataluña.