Michel Houellebecq no es precisamente un escritor al que se identifique con la sensibilidad religiosa. Sus novelas presentan con frecuencia un mundo dominado por la soledad, el desencanto y la pérdida de referencias morales. Por eso resultan especialmente interesantes sus declaraciones sobre el renovado interés por la religión en Europa.
En una entrevista concedida a Bruno Pardo Porto, publicada en ABC el 31 de octubre de 2026, el escritor francés reconoce que ha cambiado su percepción del fenómeno religioso. Antes consideraba que la religión estaba desapareciendo; ahora piensa que vuelve a adquirir importancia. Se refiere especialmente al aumento de los bautismos, que interpreta como una señal de un despertar espiritual entre los jóvenes.






