Emanuela_Orlandi_vivaReconozco que la publicación de un presunto documento de la Santa Sede sobre el caso de Emanuela Orlandi me ha dejado de piedra. En ese texto mecanografiado se enumeran las sumas de dinero que el Vaticano habría desembolsado para gestionar el secuestro de esta chica de quince años, hija de un empleado vaticano, desaparecida en junio de 1983. El “caso Orlandi” es uno de esos “misterios italianos” sobre el que se ha dicho de todo y lo contrario. Si me he quedado de piedra, no ha sido por el contenido del documento  –a todas luces fabricado- sino por cómo lo han presentado los dos principales diarios italianos. Aquí la víctima no es solo Emanuela ni el Vaticano, sino el periodismo.

¿Es el papel de los cristianos en Estados Unidos convertirse en una “minoría moral”? Tres libros recientes publicados en USA  plantean esta cuestión, ofreciendo una reflexión –que, en general, se podría aplicar también a otros países- sobre la decadencia cultural y sus desafíos para la fe cristiana. Los libros son: The Benedict Option: A Strategy for Christians in a Post-Christian Nation (Rod Dreher, periodista), Strangers in a Strange Land: Living the Catholic Faith in a Post-Christian World (Charles J. Chaput, arzobispo de Filadelfia) y Out of the Ashes: Rebuilding American Culture (Anthony M. Esolen, profesor universitario, traductor de Dante).

Son frecuentes los artículos de prensa centrados en la batalla entre el Papa Francisco y sus adversarios. A veces, los titulares alcanzan tonos épicos: “Guerra civil en el Vaticano: los conservadores luchan contra Francisco por el alma del catolicismo”, afirma The Guardian. Sin negar la existencia de controversia, un veterano corresponsal en el Vaticano aconseja algunas medidas para evitar la toxicidad de algunas posturas y fuentes referidas al Papa Francisco.


La secularización está presente
en diversas dimensiones de la sociedad, como el ambiente intelectual, mediático, etc.,  pero el abad del monasterio de Montserrat, Josep María Soler,  se muestra “profundamente convencido de que las personas no están secularizadas”. Lo afirma en el documental ”Hem perdut l’oremus?” (“¿Hemos perdido el oremus?”, 30’), realizado para difundir el significado de la clase de religión en los colegios de Cataluña.