Emanuela_Orlandi_vivaReconozco que la publicación de un presunto documento de la Santa Sede sobre el caso de Emanuela Orlandi me ha dejado de piedra. En ese texto mecanografiado se enumeran las sumas de dinero que el Vaticano habría desembolsado para gestionar el secuestro de esta chica de quince años, hija de un empleado vaticano, desaparecida en junio de 1983. El “caso Orlandi” es uno de esos “misterios italianos” sobre el que se ha dicho de todo y lo contrario. Si me he quedado de piedra, no ha sido por el contenido del documento  –a todas luces fabricado- sino por cómo lo han presentado los dos principales diarios italianos. Aquí la víctima no es solo Emanuela ni el Vaticano, sino el periodismo.

Ya empiezan a cansar esos títulos de los medios virales que pretenden despertar la atención pero que –a estas alturas- acaban siendo repetitivos (del estilo: “Descubre porqué las redes sociales enloquecen con esta foto”). Frases misteriosas o exageradas  que simplemente buscan aumentar a toda costa el número de clicks.  Pero a eso se le puede dar la vuelta: hace unos meses, una librería de Dallas adaptó los títulos de varias obras literarias a ese estilo “intrigante”, invitando a los lectores a no picar solo en ese anzuelo sino en todo el libro…

The Irish Catholic recuerda la filtración por parte de WikiLeaks de unos documentos internos que muestran la estrategia de la Open Society Foundations, de George Soros, para financiar la introducción del aborto en Irlanda, país considerado como cabeza de puente para “contagiar a otros países fuertemente católicos de Europa, como Polonia” (la noticia apareció en pleno agosto; tal vez por ello yo me la perdí)

soros

Son frecuentes los artículos de prensa centrados en la batalla entre el Papa Francisco y sus adversarios. A veces, los titulares alcanzan tonos épicos: “Guerra civil en el Vaticano: los conservadores luchan contra Francisco por el alma del catolicismo”, afirma The Guardian. Sin negar la existencia de controversia, un veterano corresponsal en el Vaticano aconseja algunas medidas para evitar la toxicidad de algunas posturas y fuentes referidas al Papa Francisco.

La actual crisis de la prensa no consiste, fundamentalmente, en el fracaso del modelo económico basado en una publicidad que “no funciona” en el mundo on line. Muchos pensamos que la crisis de fondo es de sentido: ¿Para qué sirve? ¿Cuál es su función social? Si es un negocio sin más, como todos, ¿por qué razón hay que protegerla? Si el objetivo es vender, ¿por qué se dice que la prensa es tan necesaria para la democracia?