Luiz Inácio Lula da Silva nunca había tenido un teléfono móvil y no le gustaba grabarse. Pero después de perder la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre de 2026, aceptó cambiar su manera de comunicarse. Sus colaboradores le enseñaron a grabar vídeos breves, mirando directamente a la cámara. El primero superó los 34 millones de visualizaciones. Tres semanas después, Lula ganó la segunda vuelta.

María Martín reconstruye esta transformación en un reportaje publicado en El País el 1 de noviembre de 2026, a partir de los testimonios de varios participantes en la organización de la campaña. Daniele Mastrogiacomo aporta otros detalles en L’Espresso del 30 de octubre. Ambos trabajos ofrecen algunas enseñanzas sobre el papel de las redes sociales en las campañas electorales.

Mientras las grandes empresas tecnológicas compiten por desarrollar sistemas de inteligencia artificial cada vez más potentes, Apple parece seguir un camino diferente. Su apuesta consiste en integrar la IA en los dispositivos que millones de personas utilizan diariamente, aunque para ello tenga que recurrir a tecnologías desarrolladas por sus competidores.

Esta estrategia ocupa buena parte del reportaje que Andrew R. Chow dedica en Time (26 de octubre de 2026) a John Ternus, el nuevo consejero delegado de Apple, que sustituyó a Tim Cook el pasado septiembre. Ingeniero de formación, Ternus lleva 25 años en la compañía y ha participado en el desarrollo de productos como el iPhone, el iPad y los AirPods.

La inteligencia artificial permite elaborar trabajos sobre asuntos de los que apenas sabemos nada. Pero ¿cómo podemos juzgar la calidad de una respuesta si desconocemos el tema del que trata?

Al hilo de algunas consideraciones de Francesco Billari y Vittorio Colao, publicadas en Corriere della Sera el 31 de octubre de 2026, se podrían sacar algunas conclusiones útiles tanto para estudiantes como para profesores.

Una novela gana un premio literario. Poco después, un programa informático señala que el 99 % de su contenido ha sido generado mediante inteligencia artificial. El escritor lo niega y asegura que puede documentar cómo escribió el libro. ¿A quién debemos creer?

La controversia gira alrededor de Donde el agua trabaja, del peruano David Silva Rojas, ganadora del Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat. La obra fue seleccionada entre 2.204 manuscritos por un jurado formado por las escritoras Cristina Rivera Garza, Selva Almada y Mónica Ojeda.

La inteligencia artificial parece una tecnología inmaterial, pero su funcionamiento depende de grandes instalaciones informáticas que consumen enormes cantidades de electricidad. La rápida expansión de estos centros de datos está provocando preocupación por sus consecuencias económicas, ambientales y sociales. Un artículo de L’Espresso advierte del riesgo de que una parte de la factura termine repercutiendo en los consumidores.